Parques eco-industriales y ciudades sostenibles en Colombia

Sep 23, 2026 | Voces Expertas

parques eco-industriales y ciudades sostenibles

¿Cómo logramos desde el Programa PEI Colombia que la competitividad de los parques industriales se traduzca en beneficios reales y sostenibles para las ciudades y comunidades que los rodean?

Históricamente, los parques industriales fueron concebidos como enclaves aislados: zonas perimetradas a las afueras de las ciudades, a menudo desconectadas del tejido urbano y social que las rodeaba. Era un diseño deliberado —alejar la industria de la vida urbana— y durante décadas se dio por bueno.

Hoy, de cara al ODS 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles) de la Agenda 2030, sabemos que ese modelo es insuficiente. Una ciudad no se vuelve sostenible si su principal concentración productiva funciona como un territorio aparte, que consume servicios públicos y genera empleo sin responder por sus efectos sobre el entorno inmediato.

Esto nos lleva a la reflexión central: que la competitividad de un parque industrial se traduzca en beneficios reales y sostenibles para la ciudad y las comunidades que lo rodean. Esa es la pregunta que nos hacemos desde el GEIPP Colombia.

De la coexistencia pasiva a la integración activa

Desde el Programa Global de Parques Eco-Industriales (GEIPP) de la ONUDI en Colombia, entendemos que la respuesta radica en cambiar el paradigma: debemos pasar de la coexistencia pasiva a la integración activa.

La diferencia no es retórica. La coexistencia pasiva se conforma con no hacer daño: cumplir la norma ambiental, pagar los impuestos, mantener la relación con el vecindario en un nivel administrativo. La integración activa parte de otra premisa: que el parque tiene capacidad de resolver problemas de su territorio, y que esa capacidad es parte de su desempeño.

Un Parque Eco-Industrial (PEI) no solo busca ser un motor de rentabilidad; debe ser un «buen vecino» y un actor que aporta soluciones directas a su territorio, tal como lo establece el Marco Internacional para Parques Eco-Industriales. La aplicación de este estándar global en nuestro país nos permite impulsar esa integración territorial apoyándonos en tres frentes clave.

1. Alivio a la infraestructura pública

Cuando implementamos el marco PEI y fomentamos la eficiencia de recursos y la simbiosis industrial, el impacto trasciende los muros del parque.

Si un parque optimiza su consumo de agua, transita hacia energías limpias o transforma los residuos de una empresa en materia prima para otra, está reduciendo directamente:

  • la presión sobre el acueducto local;
  • la carga sobre la red de energía;
  • el volumen que llega a los rellenos sanitarios;
  • y, en consecuencia, mejorando la calidad del aire para las comunidades cercanas.

Vale la pena detenerse en lo que esto significa para un municipio. Cada metro cúbico de agua que un parque deja de consumir es capacidad que queda disponible para el resto de la ciudad. Cada tonelada que no llega al relleno sanitario extiende su vida útil. Son beneficios que no aparecen en el balance del parque, pero sí en las cuentas públicas del territorio.

2. Integración al tejido social y económico local

El modelo PEI evalúa el desempeño social con el mismo rigor que el económico o el ambiental. No es un anexo del informe: es una dimensión que se mide.

Buscamos que el crecimiento industrial se convierta en bienestar tangible, y eso pasa por dos vías concretas:

  • Empleo local inclusivo, es decir, que la contratación mire primero al territorio donde el parque opera y abra la puerta a poblaciones que suelen quedar fuera.
  • Integración de las pymes del territorio en las cadenas de valor de las grandes industrias, que es donde el efecto se multiplica: una pyme que entra como proveedora de una empresa ancla no recibe un beneficio puntual, adquiere un cliente, un estándar de calidad y una trayectoria.

3. Articulación y liderazgo territorial

Este nivel de integración no ocurre por inercia; requiere visión y articulación.

El compromiso del sector en el país es contundente. Lo vimos reflejado en el 5.° Encuentro Nacional de Parques Eco-Industriales y, más recientemente, en los espacios de reconocimiento a las certificaciones PEI abiertos durante el Congreso Nacional de Exportadores. Los parques industriales colombianos están demostrando que tienen la voluntad de liderar esta transformación.

Que la conversación sobre parques eco-industriales llegue a un escenario exportador no es un detalle menor: confirma que la sostenibilidad del parque dejó de ser un asunto ambiental para convertirse en un argumento de competitividad ante mercados internacionales que ya la exigen.

Parques eco-industriales y ciudades sostenibles: cerrar la brecha

Desde la coordinación nacional del GEIPP, nuestra misión es seguir entregando las herramientas para cerrar la brecha entre la industria y la ciudad.

Estamos convencidos de que un sector industrial competitivo es aquel cuyo éxito se refleja en la prosperidad y sostenibilidad de su entorno. No son dos agendas que hay que equilibrar: es una sola, y el parque que la entiende primero llega antes.


Juan Sebastián Gutiérrez Coordinador Nacional Programa Global de Parques Eco-Industriales (GEIPP) — ONUDI Colombia

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